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2 ideas para transformar una caja de frutas

Estoy segura de que has tirado más de una vez esa cajita en la que te venían las fresas o que has visto montones de cajas de madera fina tiradas en los mercados, agolpadas alrededor de un contenedor. Pues si estás un poco atent@ verás que puedes emplear esa caja de frutas como elemento decorativo. E incluso se le puede dar una función bastante útil por muy poco.

Hoy te quiero enseñar dos ejemplos de cómo utilizar esas cajas de madera fina y reconvertirlas en algo bonito y de utilidad.

 

CAJA DE FRUTAS PARA LAS MANTAS

En el primer ejemplo quise convertir una caja de frutas en una caja para colocar a los pies del sofá con las mantitas en invierno. Esta la hice por menos de 4e (0,95 me costó cada rueda en AKI), la pintura y la caja que, evidentemente, me agencié del mercado de mi pueblo previa solicitud a la frutera que me confirmó que las tiran al contenedor a diario. -Coge todas las que quieras!- me dijo…

En fin, sólo tube que pintar la caja, en esta ocasión de blanco para que armonizara con el salón.

Después hice unos agujeros para colocar las ruedas, sencillas y pequeñas, tampoco han de soportar mucho peso. Aquí aconsejo ir con mucho cuidado, pues la lámina de estas maderas es muy endeble y con el taladro es muy fácil partirla. De hecho yo comencé con el taladro pero acabé agujereando con un punzón y un destornillador de forma cuidadosa.

Y finalmente la decoré con unas gotas de lluvia, idea que había visto en Pinterest y que me había encantado.

¡Y este es el resultado!

CAJA DE FRESAS CONVERTIDA EN BANDEJA

Hacía tiempo que venía pensando en comprar una bandeja para llevar el café o el desayuno por la mañana, pero no me había decidido a comprar ninguna.

En el seguno ejemplo quise hacerme yo misma esa bandeja que necesitaba, reciclando una pequeña cajita de fresas a punto de tirar. En este caso también di uso a unas asas que había comprado en IKEA hacía un tiempo y que finalmente no había utilizado. También utilicé un papel de scrap y pintura.

En primer lugar pinté la bandeja por fuera y por dentro. Después, recorté el papel de scrap a medida para pegarlo en la base de la caja.

Una vez pegado el papel, lo barnicé con dos manos de Mod Podge para proteger la base de la bandeja de posibles derrames y manchas.

Finalmente le coloqué las asas y decoré los laterales con unas pegatinas de Pebbles.

¡Y así quedó la bandeja!

¿Has visto qué fácil y económico?

No solamente reciclas sino que además sacas partido a un objeto que de lo contrario ¡acabaría en la basura!

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