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Una nueva vida para tus sillas

Seguro que te ha pasado estar hart@ de alguna silla, una mesa, un armario, y no saber qué hacer con él. A mi también me ha pasado (me pasa a menudo) y esta vez ha ocurrido con las sillas del comedor. Desde que me mudé a mi nuevo hogar, hace ya dos años, no encuentro el momento de cambiar estas sillas desgastadas y viejas de Ikea (las puedes ver aquí). Es cierto que en su momento me hicieron un buen apaño, pero después de otra transformación (las pinté mucho antes de mudarme) ya no cuadraban con el estilo que quería darle a mi casa. Así que pensé “si se van a ver viejas… no lo disimulemos”.

Ahora vivo más cerca del campo, en un pequeño pueblo con el río y el bosque a escasos metros de mi casa. Me encantaría darle a la decoración un aire rústico, con maderas naturales y colores claros. Por eso, no dudé en sacar toda la pintura de esas sillas y convertirlas en unas maravillosas sillas rústicas más acordes al aire campestre que se respira en esta casa.

Silla antes

Silla después

En este post te explicaré paso a paso cómo convertir unas viejas y baratas sillas (de Ikea en este caso) en unas sillas rústicas de madera natural. Es una transformación un tanto laboriosa pero si quieres cambiar unas sillas gastando menos de lo que te costarían unas nuevas, esta es una buena manera de conseguirlo.

 

Materiales y herramientas para la transformación de la madera:

  • Decapante líquido
  • Brocha plana
  • Rasqueta
  • Lijadora

 

1. Para empezar, desmonté una de las sillas retirando los tornillos que fijaban el asiento a la estructura.

,2. Decapé con decapante líquido toda la estructura. Este producto es un poco incómodo de utilizar. Es muy pegajoso y acabas con los utensilios bastante pringados, así que paciencia y nada de escrúpulos. Puedes aplicar el líquido con ayuda de una brocha plana e ir retirando la pintura con ayuda de una rasqueta. La pintura superficial (la que yo había aportado cuando las pinté) salió muy bien con el decapante. Pero las sillas eran negras cuando las compré y esta pintura mucho más adherida no acabó de salir (vamos, que casi no salió nada).

Decapado

3. Así que tras utilizar el decapante líquido tuve que trabajar con la lijadora hasta dejar la silla con la madera natural totalmente al descubierto.

Lijado

4. No quería mantener el color de la madera de pino. Quería darle un color más oscuro, más parecido a una madera vieja. Tras probar en un retal de madera con un colorante de color roble y no darme los resultados deseados, opté por diluir un poco de betún de judea en aguarrás (¡recuerda que el betún de judea no es soluble en agua!). Entonces encontré la tonalidad casi perfecta. Con ayuda de un trapo y unos guantes de vinilo, para no mancharme las manos de betún, impregné toda la silla y esperé un día para que secara.

Betún de judea

Aplicación betún

Tal y como yo hice, te aconsejo tener a mano algún trozo de madera donde poder probar el colorante que vayas a utilizar (si es que lo vas a hacer) y no llevarte sorpresas después. No tengas prisa, prueba y deja secar hasta que encuentres el color que buscas.

 

Mientras la silla secaba, me dediqué al tapizado del asiento. No quería dejar el asiento original de madera y compré los materiales necesarios para el tapizado.

 

Materiales y herramientas para el tapizado:

  • Espuma para tapizar
  • Polipiel color gris
  • Clavadora

 

El proceso de tapizado es bastante sencillo y rápido, no me costó mucho y el resultado fue bastante bueno.

1. En primer lugar, medí el asiento de madera y el grosor de la espuma. Entonces recorté la espuma con un cúter siguiendo justo la silueta del asiento.

Espuma tapizado

Corte espuma tapizado

Recorté también un trozo de polipiel suficiente para poder clavarlo después por la parte inferior, teniendo en cuenta el grosor de la espuma y dejando unos 10cm por lado.

Polipiel

Ya tenía la espuma y la polipiel recortadas a medida.

Tapizado

2.  Coloqué la polipiel, la espuma y el asiento de madera en este orden; y grapé la polipiel tal como se ve en las imágenes. En mi caso, el asiento no era cuadrado y tenía unas muescas que tuve que sortear haciendo unos cortes diagonales en estas esquinas.

Grapando

Tapizando sillas

3. Una vez seca la madera pinté los travesaños del respaldo de color gris, a juego con el tapizado.

Pintando sillas

4. Antes de montar la silla quise dar a la madera una capa de cera en pasta que apliqué con un trapo. La cera le dio un brillo muy bonito y matizó el color, quedando ahora sí el color perfecto.

Detalle acabado

5. Finalmente monté la silla colocando el asiento tapizado y fijándolo con los tornillos que había retirado al principio.

 

Y este fue el resultado

Sillas deco 1

Sillas deco 2

Sillas deco 3

¿Qué te ha parecido esta transformación? ¿Te atreves a dar una nueva vida a tus sillas?

Puedes dejar tus comentarios y compartir en redes si te ha gustado.

 

Hasta pronto!

 

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